(COLES DE BRUSELAS (81) El género humano lleva varios siglos sobre la tierra mostrando su habilidad en inventar modas e inmediatamente después, aparecer con otra novedad que se oponga a la moda anterior. Así que aparte de la rueda, las vacunas y la imprenta (por nombrar tres minucias de nada) y de mucha ciencia queSigue leyendo «Del aburrimento y sus nombres»
Archivo del autor: Concha Torres
Historia de un microondas
(COLES DE BRUSELAS (76) Hace unos días murió el microondas de mi casa, un fiel servidor que nos ha durado treinta años, ahí es nada. Cuando lo compré, yo era una jovenzuela ilusionada con un trabajo nuevo de servidora pública, un país nuevo, nuevos amigos, nueva casa con cocina donde por fin cabía un microondasSigue leyendo «Historia de un microondas»
Antiguamente hacía frío
(COLES DE BRUSELAS (71) Mi padre usaba mucho “antiguamente” para referirse a su juventud e infancia, que tampoco le quedaban tan lejos porque, desgraciadamente, tuvo una vida corta. Era casi una muletilla más que un adverbio de tiempo; a veces nos la aplicaba a nuestra propia vida sin darse cuenta de que a mí,Sigue leyendo «Antiguamente hacía frío»
Mucha navidad para muy pocos
(COLES DE BRUSELAS (71) Se van a publicar estas líneas cuando el punto álgido de la Navidad sea casi un recuerdo. Si me piden ustedes que defina el punto en cuestión les diría que es el tiempo trascurrido entre la lotería y el día 26, porque todo lo que viene después ya es celebrarSigue leyendo «Mucha navidad para muy pocos»
Donde da la vuelta el aire
(COLES DE BRUSELAS 68) El viento nunca tuvo nombre hasta que las borrascas empezaron a bautizarlo. Viento que en estos días despeina, sopla fuerte, tumba los árboles, desplaza los tiestos y, por estos lares, hace que la lluvia caiga en diagonal que es, si cabe, aún más desagradable. Hace muchos años, Gonzalo Torrente Ballester paseabaSigue leyendo «Donde da la vuelta el aire»
Todo gratis no puede ser
(COLES DE BRUSELAS 65) La hipocondriaca que me habita, lleva unos cuantos días curándose de esa obsesión con dosis fuertes de una medicina que se llama hospital, lugar al que gracias a Dios he ido poco en mi vida y en el que ahora paso muchas horas de unos días que, simplemente por sucederse unosSigue leyendo «Todo gratis no puede ser»
Una de esas dos Españas
(COLES DE BRUSELAS 60) Por si no lo he dicho bastantes veces: los columnistas, a veces, tenemos que practicar la ciencia ficción. Escribir estas líneas, al filo de una jornada de reflexión, sabiendo que se publicarán al día siguiente de unas elecciones generales que me han pillado en España de forma excepcional, es una buenaSigue leyendo «Una de esas dos Españas»
De envejecer y no entender
(COLES DE BRUSELAS 59) Desde hace años, me cruzo en el supermercado cercano a mi casa con una amable señora bastante mayor y muy pequeña de estatura. No nos hemos presentado la una a la otra pero no hace falta; ambas nos sabemos vecinas y, por lo que deducimos, frecuentadoras del súper a las horasSigue leyendo «De envejecer y no entender»
Vladimir no es nombre de perro
Leo, Elena y Vladimir viven en Bruselas, juntos y en aparente armonía. Una mañana de abril, Elena se marcha de casa con idea de no volver porque se ha hartado de vivir con Leo, que no se lo explica porque no se entera de nada y sí quería vivir con ella y, además, no estáSigue leyendo «Vladimir no es nombre de perro»
Los que pedalean
(COLES DE BRUSELAS 55) Acabo de pasar unos días en el Cabo de Gata que es, geográficamente, las antípodas de Salamanca si el mundo se limitara (que menos mal que no) a nuestro mapa de España. En aquel paraíso natural, lleno de acantilados y curvas cerradas por donde hay que circular a treinta por hora,Sigue leyendo «Los que pedalean»