(COLES DE BRUSELAS 35) Este es un verano de fuego. Del que arde en el monte (que maldito sea) y del que nos muestra el termómetro, que anda desbocado hacia arriba como si la caldera de Pedro Botero se colocara en cada cruce de calles. Los expertos distinguen entre ola y simplemente calor ySigue leyendo «No solo es el calor, estúpidos.»
Archivo del autor: Concha Torres
Cuando un bosque se quema
(COLES DE BRUSELAS 34) En los años de la España en blanco y negro, un simpático conejito guardabosques de nombre Fidel, anunciaba en la televisión los peligros que acechaban al bosque y demás dehesas con una frase sencilla y clara (los genios de la publicidad se extinguieron en los ochenta, definitivamente): “cuando un bosque seSigue leyendo «Cuando un bosque se quema»
Ay pena, penita, pena
(COLES DE BRUSELAS 29) Ya es primavera; en El corte inglés, e incluso en estas tierras nórdicas que habito donde las primaveras son de dos tipos: inexistentes o fabulosas, y parece que la de este año pertenece a la segunda categoría, menos mal. En medio de toda esta algarabía de flores, árboles con sobrecarga deSigue leyendo «Ay pena, penita, pena»
De todos los sitios, de todos los colores
(COLES DE BRUSELAS 28) Ya lo dije en una columna el 21 de febrero, sospecho que soy española, sobre todo porque así lo dice mi pasaporte. Pero vivo en una casa donde en un momento dado, éramos cuatro miembros de familia y teníamos ocho pasaportes entre todos. Me he casado con un señor que esSigue leyendo «De todos los sitios, de todos los colores»
Que se mueran los malos
(COLES DE BRUSELAS 26) A mis mayores les encantaban las películas del Oeste. También es verdad que en aquellos años de horizonte televisivo reducido a dos canales, eran cita ineludible en las sesiones de tarde; y que bastante mejor era ver una película de John Ford que cualquier Sálvame de los de ahora, porSigue leyendo «Que se mueran los malos»
Diplomáticamente
(COLES DE BRUSELAS 24) La literatura y el cine nos han dejado un retrato poco amable de los diplomáticos. Han sido los aliados de Spectra en las películas de James Bond; atildados señoritos de buena familia con problemas existenciales y tendencia a pasar secretos de estado en las novelas de John Le Carré y noSigue leyendo «Diplomáticamente»
Familia: sí hay más de una
(COLES DE BRUSELAS 22) En 1996, Fernando León de Aranoa debutó en el cine con “Familia” donde Juan Luis Galiardo encarnaba a un hombre que el día de su cincuenta y cinco cumpleaños, harto de verse solo, contrata a un grupo de actores para que finjan ser su familia durante un fin de semana; eraSigue leyendo «Familia: sí hay más de una»
Viejas historias de ciudades viejas
(COLES DE BRUSELAS, 18) Yo crecí en una ciudad de provincias sin saber qué era exactamente ser «de provincias»; para mis ojos infantiles, la única diferencia evidente era entre el campo y la ciudad. Mi universo, que en aquel entonces me parecía grande, estaba poblado de fines de semana entre encinas, de bellotas recogidas alSigue leyendo «Viejas historias de ciudades viejas»
Ir, Volver, volver a irse
(COLES DE BRUSELAS 16) Ya ni sé cuántas veces he intentado explicar la diferencia entre el emigrante que se tiene que marchar de su tierra buscando un futuro mejor y la expatriada que soy, que me fui porque me dio la gana cuando no se iba nadie; entre otros motivos porque siempre fui un tantoSigue leyendo «Ir, Volver, volver a irse»
Otoño pertinaz
(COLES DE BRUSELAS 15) Aquí donde vivo no nos libramos del otoño; ya sea en su versión poética, de castaños, setas y bosques de todos los colores como en la terrible, de lluvias monzónicas que traen el frío del invierno antes de tiempo y alguna promesa de nieve temprana. En estos cambios de tiempo recuerdo siempreSigue leyendo «Otoño pertinaz»