Nunca sabremos quién fue la chica de ayer que inspiró a Antonio Vega, pero las señoras de hoy, que fuimos chicas de ayer, tenemos una deuda con aquella canción, escuchada y tarareada hasta la saciedad en los años de una España viva que se asomaba a la democracia, fresca y lozana, desde el balcón dondeSigue leyendo «La chica de ayer»