(COLES DE BRUSELAS 52) En la España en la que crecí, los pisos (porque todos vivíamos en pisos) no se clasificaban en metros cuadrados sino en número de habitaciones, siendo estas la mitad exacta del número de miembros familiares; se daba por hecho que los hermanos compartían cuarto incluso de tres en tres si eraSigue leyendo «Intimidad, intimidades»
Archivo del autor: Concha Torres
La vida no sale igual
(COLES DE BRUSELAS 47) Hace casi un año escribí una columna sin sangre, aunque con no pocos sudores y muchas lágrimas que caían al ritmo parsimonioso con el que apretaba las teclas de mi ordenador; me costó un par de noches de no dormir o quizás, escribirla me permitió dormir después de unas cuantas nochesSigue leyendo «La vida no sale igual»
La Reina y yo
(COLES DE BRUSELAS 46) Como en España la Navidad tiene prórroga hasta el seis de enero, me van a permitir ustedes un relato navideño, para compensar la lejanía kilométrica y la escasez de roscón. Jueves 22 de diciembre, una tarde de perros de esas que los vientos del norte nos regalan por aquí;Sigue leyendo «La Reina y yo»
Aquellas pequeñas cosas
(COLES DE BRUSELAS 41) “Y uno se cree, que las mató el tiempo y la ausencia”, decía Serrat que, por cierto, anda estos días por las provincias diciendo adiós desde el escenario a todo el que quiera escucharle; con una gira donde festeja los mismos cincuenta y siete años que yo tengo y que élSigue leyendo «Aquellas pequeñas cosas»
Praga, sin primavera
(COLES DE BRUSELAS 40) Estas coles de hoy son de Praga y no de Bruselas. En esta maravilla de ciudad, hoy restaurada, conservada y arreglada para regalo de los ojos en cada rincón y cada plaza, entraron los tanques rusos avasallando una lejana primavera de 1968. De aquel horror, tienen sus habitantes un recuerdo vivoSigue leyendo «Praga, sin primavera»
Las cosas del mal querer
(COLES DE BRUSELAS 39) Cuando escribo estas líneas, casi una semana antes de que se publiquen, en Italia ha habido unas elecciones que ha ganado una nueva extrema derecha sin complejos, los jóvenes rusos huyen del país hasta en bicicleta (literalmente) con tal de no ser movilizados, las mujeres iraníes se enfrentan de forma valienteSigue leyendo «Las cosas del mal querer»
No solo es el calor, estúpidos.
(COLES DE BRUSELAS 35) Este es un verano de fuego. Del que arde en el monte (que maldito sea) y del que nos muestra el termómetro, que anda desbocado hacia arriba como si la caldera de Pedro Botero se colocara en cada cruce de calles. Los expertos distinguen entre ola y simplemente calor ySigue leyendo «No solo es el calor, estúpidos.»
Cuando un bosque se quema
(COLES DE BRUSELAS 34) En los años de la España en blanco y negro, un simpático conejito guardabosques de nombre Fidel, anunciaba en la televisión los peligros que acechaban al bosque y demás dehesas con una frase sencilla y clara (los genios de la publicidad se extinguieron en los ochenta, definitivamente): “cuando un bosque seSigue leyendo «Cuando un bosque se quema»
Ay pena, penita, pena
(COLES DE BRUSELAS 29) Ya es primavera; en El corte inglés, e incluso en estas tierras nórdicas que habito donde las primaveras son de dos tipos: inexistentes o fabulosas, y parece que la de este año pertenece a la segunda categoría, menos mal. En medio de toda esta algarabía de flores, árboles con sobrecarga deSigue leyendo «Ay pena, penita, pena»
De todos los sitios, de todos los colores
(COLES DE BRUSELAS 28) Ya lo dije en una columna el 21 de febrero, sospecho que soy española, sobre todo porque así lo dice mi pasaporte. Pero vivo en una casa donde en un momento dado, éramos cuatro miembros de familia y teníamos ocho pasaportes entre todos. Me he casado con un señor que esSigue leyendo «De todos los sitios, de todos los colores»