La Gaceta de Salamanca

13 DIC 2020 / 16:47 H.

Salmantina, afincada en Bruselas, Concha Torres asegura que “en los relatos de “La chica de ayer” se adivina Salamanca y reivindico la Transición”

Concha Torres, trabaja como intérprete en la Comisión Europea, y subraya que la capital de Europa sigue siendo tierra de oportunidades laborales

En un viaje relámpago a Salamanca y con su PCR correspondiente, la salmantina Concha Torres, afincada en Bruselas los últimos 25 años, descubre por casualidad su libro “La chica de ayer” en el escaparate de la librería de la Rúa, próxima al Palacio de Anaya donde estudió la carrera de Geografía e Historia.

Después de varias publicaciones académicas e históricas, “La chica de ayer” es su primera obra de ficción. En esta incursión en la literatura, el título de sus microrrelatos alude a la famosa canción de Antonio Vega y a ciudades de provincia, con “una dosis razonable de nostalgia”. Los microrrelatos del libro se centran sobre todo en su infancia y primera adolescencia. Los lectores reconocerán algunos escenarios salmantinos, aunque Concha Torres siempre evoca una ciudad de provincias castellana cuando la menciona: “Se reconocen la castañera de la plaza de los Bandos, el barrio chino cuando era barrio chino, la plaza de San Julián donde hay un quiosco de prensa del que se habla en el libro, las calles de la ciudad, y hablo de mi vida de estudiante en la Facultad”, comenta.

Escribir es una afición que se remonta a su adolescencia, donde ya ganó algún premio literario: “Me ordena el pensamiento, me ordena las ideas y me relaja. Y es una dificultad que me estimula”. El título de “La chica de ayer” remite a Nacha Pop y a otros grupos de los 80 que acompañaron a la autora, como Alaska, Gabinete Caligari o Golpes Bajos, que marcaron su juventud”. “Es una mirada nostálgica de un ayer que ahora se está poniendo mucho en tela de juicio. Parece que la Transición es en la actualidad un invitado incómodo en las conversaciones y yo la reivindico. Si somos lo que somos es porque hubo otras personas de los años 70 y 80 que fueron lo que fueron y lo hicieron posible”, comenta la autora que también ha escrito una novela corta ambientada en Bruselas y participa en “En cuentos con Rosa”, 168 relatos coordinados por Rosa Montero y cuyos beneficios van para Acnur.

Como capital de Europa, Bruselas sigue siendo una tierra de oportunidades laborales en opinión de Concha Torres, aunque ahora está atravesando “un paréntesis excepcional” por la pandemia por coronavirus. “En Bruselas no solo están las instituciones europeas. También hay muchísimas empresas internacionales norteamericanas, por ejemplo, que tienen allí su sede para Europa. Y alrededor de las instituciones se mueven una serie de lobbies, de medios de comunicación…” “Es verdad”, añade, “que la Comisión ya no contrata como contrataba. Primero porque España lleva más de 30 años en la UE y el cupo español está casi amortizado. Y también hay nuevos países que se han incorporado a la UE y tienen que aumentar sus cupos”.

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